El Real Madrid derrota al Covirán (94-80) en un partido controlado en todo momento por los blancos, que se afianzan como líderes de la Liga Endesa. El Covirán, una semana más fuera del descenso, se la jugará el viernes contra Zaragoza, ya salvado; y el domingo contra Gran Canaria, ya clasificado para los playoffs.

Real Madrid y Covirán Granada medían sus fuerzas en el WiZink Center en un encuentro clave para afianzar el liderato para los blancos y potencialmente vital en caso de victoria para los granadinos, ya conocedores de la victoria de Monbus Obradoiro que ponía el triple empate provisional en la zona baja de la tabla.

Q1: 22-19

Con una buena puesta en escena, en la que el Covirán encontró buenos tiros y circuló bien el balón, los de Pablo Pin supieron mantenerse en el partido durante el primer cuarto, con un quintento de rotación de Chus Mateo. Los ocho puntos de Edy Tavares y su actividad defensiva contra los pequeños del Covirán fue determinante para el Madrid en la manga inicial. Felicio y Cheatham dieron los puntos a los rojinegros y un Lluís Costa con muchos minutos repartió cuatro asistencias.

Q2: 51-42 (29-23)

El arranque del segundo cuarto dificultó las cosas para los granadinos. A Yabusele, Abalde y Causeur no les tembló la mano y empezaron a enchufar desde la línea de tres, obligando a Pablo Pin a pararlo con 31-24. La reacción del Covirán, que seguía castigado por los malos porcentajes a pesar de estar encontrando buenos tiros, fue importante tras el tiempo muerto, con dos triples consecutivos de Jonathan Rousselle. Chus Mateo lo paró, y el Real Madrid puso la directa antes del descanso. Llull comandó al equipo para marcharse al descanso con nueve puntos de ventaja.

Q3: 77-57 (26-15)

Al regreso de vestuarios, el Covirán perdió toda opción de competir por la victoria por una versión completamente resolutiva del Real Madrid, anotando los blancos en prácticamente todas las posesiones de las que disponían. Los nazaríes, por su parte, no conseguían subir porcentajes y se descolgaron del todo en el marcador. En un cuarto largo, en el que hubo varias revisiones por parte de los árbitros, Ndiaye y Abalde cargaron con el peso del juego del Madrid para sentenciar antes de los últimos diez minutos.

Q4: 94-80 (17-23)

Con ambos equipos más sueltos, ya conocedores del destino del partido, el Covirán pudo maquillar el marcador con un 2-11 inicial que obligó a Chus Mateo a pedir un tiempo muerto. Los granadinos tuvieron buenos minutos y llegaron incluso a verse a menos de diez puntos de distancia en el marcador. Ndiaye, que fue determinante desde el triple, fue el gran baluarte del Real Madrid para no llegar a sufrir en ningún momento. Con un 94-80 que bien refleja la diferencia en el partido, el Madrid se anotó su 27ª victoria en la Liga Endesa.

Foto: P. Castillo / acb photo

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