Después de un inicio de temporada complicado en el Covirán Granada, donde su rol quedó reducido en una plantilla que no encontró estabilidad, el pívot madrileño tomó una difícil decisión: bajar de la ACB para volver a Primera FEB en busca de minutos, confianza y continuidad.
El destino elegido fue el Flexicar Fuenlabrada, un club al que ha seguido desde pequeño y donde ha encontrado algo más que baloncesto. Estando cerca de casa, rodeado de un vestuario unido y con un cuerpo técnico que le ha dado facilidades desde el primer día, Aurrecoechea ha recuperado su mejor nivel sobre la pista.
En una entrevista con Revista Chapman, el campeón del mundo en baloncesto 3×3 repasa su salida de Granada, su adaptación al Fuenlabrada, el momento del equipo y cómo conviven en su cabeza el baloncesto 5×5 y el 3×3. (Entrevista completa en YouTube)
Aurrecoechea reconoce que su etapa en Granada fue frustrante. Como tercer pívot en una plantilla que atravesó un inicio de temporada complicado, las oportunidades fueron escasas. “Entiendo que es difícil dar minutos cuando las cosas no van bien, pero creo que en alguna situación sí podría haber ayudado al equipo”, explica.
El cambio a Fuenlabrada fue una decisión meditada. “Era una oportunidad muy buena: cerca de casa, en un club que sigo desde pequeño y en una liga que ya conocía”, señala. “La confianza que tenemos entre nosotros es lo que nos hace mejores”. El pívot destaca el impacto del grupo humano en su rendimiento. La llegada de nuevos jugadores y la consolidación de la plantilla han cambiado la dinámica del equipo, algo que no solo ha cambiado en el vestuario, sino que sobre el parqué se ha visto traducido en victorias y mejores sensaciones.
Sobre su continuidad en el Fuenlabrada, el pívot prefiere centrarse en el presente. “Me gusta el proyecto, el equipo y estar cerca de los míos, pero ahora toca pensar en lo que queda de temporada”, explica. Al mirar atrás y pensar en el Iván que empezó a jugar al baloncesto, su mensaje es sencillo y potente: “Lo estás consiguiendo”.

