La Real Federación Española de Atletismo y el Consejo Superior de Deportes han presentado esta semana sus planes de modernización y digitalización del atletismo español. El proyecto IMUs de la RFEA (junto a Telefónica Tech), aplicado en esta primera fase a la marcha, es una ambiciosa perspectiva de futuro de cara a la inclusión de tecnología avanzada, inteligencia artificial y datos analíticos en todas las disciplinas que entran bajo su paraguas.

Qué es el proyecto IMUs

Presentado este martes en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Madrid, se trata de una inversión en nueva tecnología basada en el uso de unidades de medición inercial para variables como la aceleración lineal o velocidad angular que, a través de la inteligencia artificial, se muestran al atleta y al entrenador como datos de gran relevancia.

Esta información se presenta al atleta a través de tres canales sensoriales: auditivo, con un pitido en el reloj; táctil, con la vibración de la pulsera; y visual, con información legible en las gafas o el reloj.

Los atletas podrán estudiar toda la información a partir de un reloj inteligente y unas gafas de realidad aumentada con las que entrenarán gracias al Proyecto IMUs.

Por qué la marcha

El proyecto se encuentra en la primera fase, en la que la marcha ha sido la disciplina elegida como pionera. En el futuro, la RFEA apunta al lanzamiento de disco y los 110 (o 100) metros vallas como antesala del resto de pruebas del atletismo.

La marcha es, además, la rama del atletismo que mejor rédito dio a España en el último mundial al aire libre, en Budapest. María Pérez y Álvaro Martín lograron los cuatro oros individuales, que supusieron cuatro de las cinco medallas de la expedición española (junto a la plata de Katir).

«Buscábamos una especialidad no muy explosiva, de movimientos muy repetitivos, que pudiera recibir información en tiempo real, como son la marcha y las carreras de fondo«, explica Juan Carlos Álvarez, responsable del Athletics Tech & Innovation LAB.

Junto a la explicación de las inversiones para los proyectos de digitalización, donde tanto RFEA como CSD detallaron los fondos con los que cuentan (75 millones en ayudas del Gobierno), la presentación del Proyecto IMUs tuvo demostraciones complementarias con los mejores marchadores del país.

Diego García Carrera, doble medallista europeo en 20km, se mostró ilusionado con el futuro e hizo énfasis en la importancia de la innovación en la marcha: «Creo que esta aplicación de la tecnología y los sensores es muy positiva para todos los atletas de cualquier especialidad, pero más si cabe para los marchadores, porque a día de hoy todavía tenemos incorporada esa variable de subjetividad a la hora de juzgar la técnica de marcha».