La Copa del Mundo Femenina Sub-19 de baloncesto es una mina de oro para las anécdotas, relatos curiosos y actuaciones memorables. Cada jornada, los libros de historia abren un nuevo capítulo. En el primer día de partidos, Japón lanzó 50 triples en el mismo partido: la segunda mayor cifra de la historia de la competición.


Mali fue la sorpresa de la pasada edición del U19, en Hungría, donde lograron un meritorio cuarto puesto lideradas por Sika Koné, La ahora estrella de la WNBA en las Chicago Sky promedió 20 puntos y 15 rebotes en aquel torneo. Al rebuscar en la plantilla del casi-bronce africano en Debrecen, encontramos el nombre de una interesante jugadora de, por entonces, 17 años recién cumplidos: Maimouna Haidara (promedió 8 puntos y 8 rebotes).

Dos años después, y de nuevo como campeonas de África, la historia se repite. Mali llega a la Copa del Mundo como un underdog, liderado por su estrella: Maimouna Haidara, que ha dado un paso adelante para hacer las veces de superestrella como si de Sika Koné se tratase. Y la mujer de los moños rosas ha decidido que Mali no va a irse de Madrid sin pelear por volver a las semifinales.

La primera jornada, contra Estados Unidos, fue más una toma de contacto con la competición que un partido en el que buscar la victoria. Las malienses minimizaron daños y perdieron por solamente 19 puntos. En su debut, Haidara hizo 17 puntos, 16 rebotes, 3 robos y 21 de valoración. Un bonito trailer de la tarde de récords que le esperaba en el segundo encuentro.

El destino fue cruel con el China Taipéi – Mali del domingo. Horario nacional de siesta y poco más que un aperitivo para la pequeña porción de la grada que decidió acudir con tiempo a ver el España – Francia de después. Suerte de los valientes que probaron a ver a Mali telonear el plato fuerte: Maimouna Haidara protagonizó una de las mayores exhibiciones individuales de la historia de los mundiales Junior en la victoria de Mali por 68 a 83.

Mali necesitaba ganar de manera contundente para llegar de la mejor manera posible a su enfrentamiento con Alemania, en el que se jugarán la segunda posición del grupo. Tras un primer cuarto lento que perdieron por un punto, Sira Thienou y Maimouna Haidara encontraron las debilidades de una pintura que parecía inaccesible por la presencia de Yu Wen Hsiao.

La influencia de Haidara no se limitó a la parte ofensiva, en la que consiguió anotar 19 puntos y repartir dos asistencias, sino por la importancia que tuvo en fase defensiva. La maliense registró 10 robos de balón, lo que supone un récord histórico de los mundiales sub-19 (desde que se toma registro de las recuperaciones).

La guinda en el pastel fueron los 15 rebotes que Haidara recogió durante el partido (5 de ellos ofensivos), y que certificaban el primer triple-doble de la edición, y el tercero de la historia de la competición. Solo la australiana Steph Talbot en 2013 y la china Meiling Zeng en 2007 lo hicieron antes; ambas con puntos, rebotes y asistencias. Nunca se había logrado con una estadística defensiva.

Haidara promedia 18 puntos, 15,5 rebotes y 6,5 robos en estos dos partidos del mundial. Ha cumplido todas las expectativas puestas a su alrededor en la ardua tarea de suponer el relevo de una superestrella nacional.

Hablamos de una alumna avanzada, con un par de escalones de ventaja respecto a compañeras y rivales. Veterana en la selección absoluta, asidua en las listas para AfroBasket y jugadora importante en la pasada Copa del Mundo de Sydney para Mali. Haidara será peligrosa para cualquier oponente en este torneo, y motivo de orgullo para todo un país en la época dorada de su baloncesto base.


Jugará en el Celta la próxima temporada

La prometedora ala maliense ha firmado este verano por el Celta de Vigo y jugará en la LF Endesa, liga de la que Sika Koné dio el salto a WNBA al ser drafteada en tercera ronda, y liga con la que compagina su aventura americana con Chicago. Haidara tendrá minutos y libertad para ser diferencial en el 3 y el 4 de las celtiñas, en lo que puede ser uno de los fichajes del año en el baloncesto nacional.


Hasta entonces, una misión entre manos: llevar a Mali tan lejos como sea posible. El primer paso: el enfrentamiento directo con Alemania. En los octavos, una encerrona, bien Francia o Australia. Cojan asiento y disfruten del espectáculo de Mali y la mujer del pelo de colores, y apunten su nombre: Maimouna Haidara.