El Fútbol Club Barcelona se ha planteado darle un lavado de cara a su plantilla con talento nacional y mucha pólvora. Junto a Partizán, Estrella Roja y Panathinaikos es, posiblemente, el equipo que más a dinamitado el mercado de fichajes europeo.
Al fichaje de Joel Parra se le sumó el contrato no igualado por el Madrid que ha convertido a Willy Hernángomez en nuevo jugador blaugrana hasta 2026. Para poner la guinda en el pastel: la Mamba Vasca. Darío Brizuela abonó ayer su cláusula de rescisión y ha firmado con el Barça por las próximas tres temporadas.
El daño colateral: huecos insalvables en los equipos, ahora, huérfanos de sus estrellas. Unicaja, reaccionando rápido a la marcha de Brizuela, y con un millón de euros de su cláusula bajo el brazo, ha encontrado ya a su recambio: Kameron Taylor, escolta que viene de hacer una gran temporada en el Girona.
El jugador estadounidense llega a Málaga tras promediar 14,5 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias en Básquet Girona, donde logró mantener al equipo en ACB. Además de anotar en gran volumen, lo hizo con gran eficacia (50% en tiros de campo) para ser un jugador exterior.
Se trata de un anotador puro, con recorrido por grandes ligas europeas, en equipos como Brose Bamberg, Maccabi Tel-Aviv y Strasbourg. A sus 28 años, sigue en plena forma, y mantiene un físico portentoso que utiliza como una de sus mayores armas.
Kameron Taylor es un jugador rápido, fuerte y muy intenso. Inquieto y molesto para el oponente. Mide 1,97, y es tan ágil y veloz como capaz de jugar por encima del aro en transición. Utiliza su superioridad física a su favor en faceta defensiva, donde fuerza pérdidas y ataca las líneas de pase para conseguir puntos sencillos en contraataques.
En ataque, Taylor es un jugador que siempre tiene mentalidad de atacar el aro. Siempre busca penetrar, bien para finalizar o para pasar el balón. Su juego en triple amenaza, especialmente mediante el jab, es de los mejores de la Liga Endesa.
Su primer instinto (y acción favorita) es buscar la entrada, pero cuando recibe con espacio no duda en lanzar. Es un triplista de 37% de acierto, porcentaje ensuciado por sus lanzamientos forzados sobre bote, tanto por malas decisiones como por ser final de posesión.
Al ser un jugador tan desequilibrante, y forzar ayudas defensivas, ha desarrollado una muy buena visión de juego para conectar con cortadores o triplistas, al igual que un tiro en suspensión de media distancia cuando el pívot no sale a taponar. Tiene recursos de sobra para liderar una ofensiva, algo muy necesario en Málaga dada la baja de Brizuela.
Llega a Unicaja, también, un jugador con gen para los grandes momentos. No se le encoge la muñeca en partidos importantes, y da un paso adelante en las últimas posesiones del partido. El año pasado, en el duelo directo por la permanencia contra Covirán Granada en la Jornada 30, anotó 27 puntos, cogió 9 rebotes y dio 6 asistencias. Acabó con 40 de valoración. Una exhibición histórica que, junto a su partido de 13/7/4 contra Zaragoza, dio la salvación a Girona.
El equipo malagueño pagará la cláusula de rescisión del jugador natural de Maryland, y firmará para las próximas dos temporadas. Según Marca, Unicaja ya tenía estudiada la situación de Taylor si Tyson Carter no aceptaba la oferta de los de verde y morado. Llega al Martín Carpena un anotador compulsivo con la difícil tarea de hacer olvidar al aficionado de Unicaja la marcha de Darío Brizuela rumbo a Barcelona.

